Además del malestar generalizado que provocaron los recientes cortes de luz, muchos comerciantes han tenido que soportar el mal desempeño de sus negocios y la pérdida de mercaderías durante los prolongados apagones en el último fin de semana. Por ello un gran número de personas se ha volcado hacia las oficinas del Ente Regulador (ENRE), para expresar su malestar por la situación y denunciar a los probables responsables de las pérdidas. Por su parte, los empleados de la oficina de reclamos manifestaron que en estas últimas jornadas se incrementaron los quejas básicamente por el apagón del viernes, cuya jornada estuvo signada por una interrupción del servicio de más de 10 horas, en la mayoría de los sectores de la ciudad. El saldo fue mercadería pérdida y comercios y oficinas que no funcionaron a pleno. Mientras, en interior provincial la falta de electricidad se extendió por más horas e incluso días, lo que provocó mayores inconvenientes y hasta hubo corte de rutas como medida de protesta.
En el interior
Situaciones complejas se vivieron en el interior provincial. Localidades como Coneta Viejo, Miraflores y otros sectores del departamento Capayán no contaron con el suministro eléctrico durante varios días, lo cual afectó principalmente a los productores locales que realizaron la faena de ganado el fin de semana, pero se enfrentaron con el inconveniente de no poder refrigerar la carne. Esta situación llevó a los comerciantes y productores a tomar distintas medidas para sortear el contratiempo. Algunos de los afectados comentó que tuvo que pedir ayuda a un frigorífico que contaba con el servicio, distante a varios kilómetros de su localidad, para poder conservar la carne. Mientras, aquellos que no contaban con esta posibilidad, tuvieron que rebajar sus precios con tal de no perder la mercadería y, en muchos casos, ver cómo se llevaban grandes piezas de carne, en automóviles, hacia la ciudad capital.
En Capital
En nuestra ciudad la mayoría de los kioscos sufrió la pérdida de frío en sus heladeras, por lo que la cadena de frío se vio interrumpida, y mucha mercadería tuvo que ser tirada. Las estaciones de servicio también padecieron las consecuencias, ya sea en sus bares por la falta de refrigeración de la mercadería, como también en el expendio de combustibles. La falta de energía generó la caída de sistemas informativos, por lo que muchos usuarios del sistema bancario tuvieron que soportar estoicamente varias horas de pie, hasta poder realizar sus operaciones. Además, todas aquellas personas que pretendieron pagar sus cuentas, ya sea en una casa de tarjeta de créditos, como en aquellos locales dedicados al pago de servicios, se vieron abrumados por las largas horas de espera y por el intenso calor, que sólo logró aumentar la temperatura en los reclamos y crear un malestar generalizado. Si bien el Ente Regulador tiene que esperar el veredicto por parte de la Justicia, que será la encargada en resolver la incógnita de quiénes provocaron los inconvenientes, el ENRE ya ha receptado los reclamos, y será el que aplicará las multas correspondientes luego de que se expida la Justicia.